
Llega la hora pico de la cena, y el patio se enfría rápidamente. Con solo una ráfaga de viento, los clientes se abrochan los abrigos, acortan sus pedidos, y las mesas quedan vacías. Los calentadores tradicionales tardan demasiado en calentarse, desperdiciando energía mientras no pueden seguir el ritmo del ajetreo del restaurante.
Lo importante es el funcionamiento interno del calentador
Con los calentadores infrarrojos, el calentamiento comienza directamente en los elementos térmicos. Utilizamos tubos de fibra de carbono y cuarzo, ya que se calientan casi al instante. La baja inercia térmica significa que se obtiene un calor máximo en segundos, no en minutos. Se trata de un calor radiante a demanda, sin necesidad de esperar mucho tiempo para que el calentador esté listo. Si se combina esto con un termostato preciso, el calentador solo funciona cuando es necesario, lo que permite controlar el consumo de energía. Para los patios comerciales, utilizamos calentadores que funcionan con circuitos eléctricos estándar, con clasificación IP para resistir las condiciones climáticas, y con protección contra vuelcos para garantizar seguridad.
Por qué esto es ideal para los patios de los restaurantes
Un patio es un lugar donde las condiciones cambian constantemente: es como una sala de estar, pero también está expuesto a las condiciones meteorológicas. La baja inercia térmica permite encender el calentador en cuanto se llena una mesa, y apagarlo en cuanto se vacía. De esta manera, se logra un ambiente confortable sin excesos de calor. Así, los clientes permanecen más tiempo, el personal también se siente cómodo, y la factura de energía no aumenta cada vez que baja la temperatura. Los calentadores infrarrojos calientan directamente a las personas y las superficies, en lugar de mover el aire, por lo que el calor es uniforme y el funcionamiento es silencioso.
Detalles prácticos
Los calentadores infrarrojos son direccionales, por lo que su colocación es crucial. Es necesario planificar una distribución uniforme del calor en todas las zonas de asientos, y montar los calentadores a la altura adecuada para evitar zonas demasiado calientes o luces deslumbrantes. Los elementos térmicos son resistentes, pero funcionan mejor en áreas cubiertas o semicubiertas. La exposición directa a la lluvia o la nieve requiere protección adicional y un mantenimiento regular. Ajuste la potencia del calentador según el espacio, y así podrá convertir las noches frías en oportunidades de ingresos.