
El invierno en una casa rural no espera a que salga el sol. Cuando finalmente se despeja el cielo, los paneles solares cumplen con su función, pero las noches siguen siendo frías, especialmente si la cabaña, el taller o la furgoneta funcionan con baterías de capacidad limitada.
Un calentador infrarrojo portátil cambia por completo esa situación. Emite calor radiante directamente hacia las personas y los objetos, así que uno se siente cómodo mucho más rápido, sin necesidad de calentar todo el espacio.
Lo importante dentro del dispositivo
Construimos este calentador infrarrojo portátil utilizando un elemento de fibra de carbono. Se calienta rápidamente y mantiene una temperatura constante. El dispositivo consume entre 800 y 1200 vatios, lo cual es adecuado para los inversores y sistemas de baterías comunes utilizados en entornos fuera de la red eléctrica.
El calor emitido es concentrado pero amplio, lo que permite mantener una temperatura cómoda a pocos metros de distancia. Un termostato integrado evita que la temperatura oscile entre demasiado caliente y demasiado frío. Además, existe una protección contra vuelcos que desactiva el dispositivo en caso de que se vuelque.
Para instalaciones en exteriores, se utiliza un grado de protección IP que permite usarlo en condiciones húmedas. Además, la carcasa del dispositivo permanece fría al tacto.
Por qué el sol y el calor infrarrojo combinan tan bien
Los paneles solares y los calentadores infrarrojos portátiles son una combinación ideal, ya que sus tiempos de uso coinciden. Las horas de sol máximas cargan las baterías, y luego el calentador funciona cuando hay mayor demanda de calor: al atardecer y durante la noche, justo cuando realmente se necesita calor.
En un sistema fuera de la red bien dimensionado, este uso directo de la electricidad almacenada permite mantenerse cómodo durante toda la noche, sin necesidad de encender un generador.
También se obtiene comodidad más rápidamente. El calor radiante afecta primero la piel y la ropa, por lo que uno deja de tiritar en minutos, incluso cuando el aire sigue estando frío.
Qué considerar durante la instalación
Es necesario ajustar el tamaño del inversor y las baterías según la potencia del calentador y el tiempo estimado de uso. También es importante asegurarse de que el enchufe, la longitud del cable y el interruptor sean adecuados para la carga.
Dado que el calor infrarrojo calienta directamente a las personas, el calentador funciona mejor cuando uno se encuentra a unos tres a seis pies de distancia de él.
En lugares ventosos o expuestos, es importante proteger el dispositivo de las corrientes de viento, para que el calor permanezca donde uno desea. Con un poco de planificación, esto permite convertir la energía solar del día en comodidad durante la noche.