
Cómo crear calentadores de baño que no cieguen a nadie
Al diseñar un calentador de infrarrojos para el baño, hay que lidiar con dos problemas principales: la humedad y la luz intensa que emite el calentador. Puede parecer sencillo, pero lograr que el calentador sea resistente al agua según la clasificación IP65, al mismo tiempo que no emita luz tan intensa que pueda dañar la visión de las personas, especialmente de los bebés, es una tarea complicada.
El secreto de esa luz suave
La mayoría de los calentadores de infrarrojos estándar emiten una luz muy intensa, similar a la de un foco de luz. Nadie quiere eso mientras intenta relajarse en la bañera.
Para solucionarlo, utilizamos tubos de cuarzo rellenos con una mezcla específica de halógenos y revestidos con un material especial. De esta manera, la energía se desvía del espectro de luz visible y se dirige hacia las ondas infrarrojas de larga longitud.
El resultado es que el calor llega directamente a la piel y a las superficies de la habitación, en lugar de dispersarse como luz intensa. Se siente más cálido y natural.
En cuanto a la resistencia al agua, la clasificación IP65 no es solo un marcado; utilizamos vidrio templado y juntas resistentes para evitar que entre la humedad. Si la humedad llega al interior del aparato, los terminales se oxidan y todo se daña. Así de simple.
Los compromisos (porque nada es gratis)
Utilizamos conectores R7s o Sk15 porque son fáciles de reemplazar. Pero estos conectores se calientan mucho. Para evitar que la carcasa se deforme o se derrita, fabricamos la carcasa con aluminio fundido o cerámicas de alta calidad. Estos materiales absorben el calor y lo alejan de las partes sensibles del aparato.
Pero hay un problema: la seguridad requiere un poco menos de eficiencia en la generación de calor. Al añadir esos revestimientos protectores, perdemos un pequeño porcentaje de eficiencia en la generación de calor, quizás del 5-10%. Pero, honestamente, ese es un precio que estamos dispuestos a pagar para garantizar que el calentador sea seguro para usar en hogares familiares.
Un consejo rápido para su instalación
Dado que los sellos son muy herméticos, estos aparatos son muy resistentes. Pero tienen un punto débil: las fluctuaciones de voltaje. Si el voltaje varía, los filamentos de halógeno se quemarán antes de lo debido. Si queremos que las lámparas duren más de 3,000 horas, conviene utilizar un regulador de voltaje estable. Es un pequeño detalle que evita tener que cambiar las lámparas cada pocos meses.